Tu opinión es importante...

Mostrando entradas con la etiqueta Epitalamio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Epitalamio. Mostrar todas las entradas

04 mayo, 2009

Pasión de Tiempo

"Así fue tu presencia inadvertida,
hoja o rama invisible
y se pobló de pronto
mi corazón de frutos y sonidos.
Habitaste la casa
que te esperaba oscura
y encendiste las lámparas entonces"

Fragmento del poema "Epitalamio" de Pablo Neruda... bello.


Delicados susurros de aliento renovado,
simulando la brisa en tu costa,
en donde yaces en la quietud cálida de la ventura,
evocada por el reflejo de las olas
en el resplandor de esos osados ojos de mar.

Cierro los ojos y en la tranquilidad manifiesta que sólo nace de los corazones cómplices, rozo tus labios con sutil arrebato y temblorosos espasmos recorren mi cuerpo con arritmia melódica, implorando más caricias... pasión de tiempo, que anterior a mi muerte, gritaba se esfumase. El tiempo que ahora quisiera eterno, porque resurge desde los adentros la elocuencia del alma viva, aniquilando el malevo, el acallante olvido.

Ahhh ¿cómo decírtelo? Cómo explicarte que dentro de mi cuerpo, parecieran habitar millones de diminutas personas, todas con tu nombre y el mío, que reposan sonrientes y comparten y sueñan y gozan despreocupados con el ingenio encendido, reverdece el arte a diestra y siniestra, se muestran colores, se sueñan figuras y seres surrealistas en paisajes auténticos de mar, árboles, llanos, Sol y auroras… con hielo, azul, desierto y luna, aves de coloridas plumas, enormes unicornios, fundidos en un espectáculo único… y tú y yo, multiplicados en miles de millones, nos hacemos el amor incansables, en cada comisura de mí, contigo. Siento cosquillas. Es inevitable contener la risa que emerge azorada y ruidosa, ante los ojos de ellos que ignoran el motivo, y de ti, afianzando el deseo.

Te miro, vuelvo a besarte, crece la fuerza donde todo y todos se convierten en poesía innata, en donde las palabras no buscan explicación porque el corazón encuentra el espacio específico para pintarlas de destellos, como en la naturaleza encuentras el cielo y en él la brisa del viento, y en tus ojos el vuelo del ave y en los míos la flor de tu sueños.